Mi querido Vila.

Soy Gaspar, el Rey pelirrojo. Te escribo en mi nombre y en el de mis compañeros Melchor y Baltasar.

Ante todo, me gustaría decirte que tu carta extemporánea nos ha causado gran sorpresa y  honda preocupación… casi tanta  como la de vuestro entrenador, que también nos ha enviado otra de contenido similar, aunque más breve. En los próximos días procederemos a examinar con detalle vuestras peticiones -las de ambos- y a daros cumplida respuesta a tan sublimes, inmateriales y espirituales solicitudes aunque, así en una primera lectura de urgencia, puedo anticiparte que parecen compatibles, sobre todo si consideramos el ruego de ese tal ‘Anonymous’ (imaginamos que es un jugador de tu equipo) como parte de tu carta… una especie de addenda  o algo así. 

Faltaba tan poquito ya… Apenas siete partidos… qué lastima.. De todos modos te prometo que haremos cuanto esté en nuestras manos para tratar de complaceros (a todos).

Recibe, con esta ocasión, un fuerte abrazo.

Gaspar. Rey Mago.