Fenicia F.C.  0  -  1  C.F. Gavà Mar

Pues sí, lo tiene.

Lo mejor del partido del domingo es que fue un encuentro más, que debimos haber resuelto mucho antes. El 0-1 final es un resultado demasiado corto para lo que se vió sobre el césped del ‘Almeda Stadium’, y, sobretodo, es un marcador cruel, taimado y ladino con el sufrido banquillo, pues nos podíamos haber ahorrado perfectamente la desesperación, la tensión y los nervios de los últimos minutos en los que el rival subía en desbandada, buscando el gol del empate.

Una internada de Eric por banda derecha, ganando la línea de fondo y sirviendo atrás para que Héctor batiera en dos tiempos al meta local, mediada la primera parte, nos permitió sacudirnos la presión que nos estaba afectando desde el mismo momento en que el balón había comenzado a rodar. Mucho más imprecisos en los controles y en las entregas que en el partido contra el Casablanca, y demasiado alterados en las trifulcas y alharacas posteriores a las jugadas de contacto, tomamos la iniciativa del juego pero sin demasiada convicción, como si no nos lo acabásemos de creer, como si esperásemos más de un rival que parecía limitarse a defender su meta mientras -seguramente- hurdía un contragolpe letal e inesperado que nos borraría del campo. Y de tal guisa llegó la expulsión de nuestro lateral derecho, en una jugada que hay que leer varias veces en el acta arbitral para entenderla. Se resume así: el defensor agarra al delantero, quien le pega un codazo en la cara, por lo que defensor cae al suelo aturdido y desde allí le dice, textualmente, a su agresor “qué cabrón eres”. El árbitro, lo pita todo en unidad de acto: la falta del defensor (el agarrón), por lo que le saca tarjeta amarilla, luego la falta del delantero (el codazo) por lo que le saca la roja directa y lo expulsa, y luego el insulto del defensa, por lo que también lo expulsa, mostrándola la tarjeta roja directa. Además, nos sanciona con una peligrosísima falta directa en el balcón del área, que no transformó el equipo local por muy poco. Atónitos, retomamos el encuentro, diez contra diez, bajando a ‘Campi’ al lateral, impusimos paulatinamente nuestro juego, logramos el gol y a punto estuvimos de irnos a vestuarios con el partido resuelto, tras estrellar Eric un balón en la cepa del poste con el meta ya superado, al culminar sin acierto y por milímetros un ‘uno contra uno’ aparentemente sencillo.

La segunda parte tuvo más altibajos. El Fenicia se mostró más agresivo en su juego y preciso en los controles, y nos inquietó con una presión más intensa que durante la primera parte, que iba incrementando a medida que el colegiado sancionaba únicamente con faltas indirectas sus entradas y cargas, que a todas luces merecían una amonestación mayor en forma de tarjeta amarilla, aunque sólo fuese para evitar el progresivo calentamiento del partido. Por el contrario, a nosotros nos cosió a tarjetas por estupideces y chiquilladas tales como protestar o levantar ostentosamente los brazos ante sus cuestionables decisiones. Sea como fuere, logramos contrarrestar el dominio local con contragolpes que, empero, no supimos culminar con acierto, ya sea por precipitación a la hora de decidir si pasar o tirar, ya sea por falta de precisión en el contacto con el balón.

Volvimos a tener el partido en el bolsillo cuando el colegiado sancionó con un penalti algo riguroso, un derribo a Amado en el área pequeña del Fenicia, perpetrado justo en el momento en que se disponía a culminar, al alimón con Chichas, una meritoria internada de Sergio por banda izquierda. Pero Alberto lanzó mal la pena máxima, a las manos del portero local, y el partido volvió a ganar en intensidad y nervios, que se dispararon con la decisión del trencilla de prolongar siete minutos más el tiempo reglamentario. Con todo el Fenicia volcado en nuestra área para rematar las numerosas faltas laterales que nos señalaron, Gonzalo sacó un balón que ya se colaba por la escuadra y Toni vió la amarilla por ‘perder el tiempo’ en un saque de puerta en el que la delantera local cargó duramente contra él. Gritamos, chillamos y nos desesperamos en la banda. Pero el marcador ya no se movió. Final y tres puntos más que sumar al casillero, velando armas ante la visita del líder, el San Pancracio, al municipal de Can Tintoré de aquí a dos semanas.

Permitidme que concluya hoy con una pequeña joya rescatada de la hemeroteca. Se trata de la clasificación del Campeonato de Liga de Tercera Territorial, Grupo 13, de la temporada 2006-2007, tras disputarse la Jornada 17. La información está fecha el 5 de febrero de 2007, hace exactamente tres años.

A ver quien encuentra las tres diferencias… O acaso hay más?